Se puede decir que Paul Auster se ha convertido en un autor de masas sin dejar de estar considerado a su vez -según una elitista denominación- entre la "alta literatura". Su estilo parece relacionado con algunas formas de narrativa postmoderna , quizás concretamente con la llamada "autoficción", que en España practican por ejemplo Enrique Vila Matas o Juan José Millás. Esta literatura postmoderna se supone que aporta formas de narrar diferentes a las clásicas. ¿Pero cuáles serían estas formas novedosas?.Aunque la lectura manda. No sabemos si todas estas denominaciones o clasificaciones deben o van a tener algún peso para los lectores "reales", al contrario que para profesores o estudiosos de la literatura.
"...los argumentos giran en torno a la casualidad y la sincronía, si bien esta ha sido una constante en su obra, Auster explota hasta las máximas consecuencias la influencia de la coincidencia en El libro de las ilusiones; aunque se trata de un azar que encaja a la perfección en una narración realista, como ha manifestado el autor en más de una ocasión: "Yo me considero un realista en el sentido más estricto de la palabra. El azar es parte de la realidad; continuamente nos vemos transformados por las fuerzas de la coincidencia".
Vila Matas (divagando bastante) sobre Auster.
http://www.letraslibres.com/index.php?art=10291
"nos encontramos ante una novela genuinamente posmodernista"
Auster: el detective del alma
Otro artículo (se diría que al estilo postmoderno) sobre el escritor.
http://www.letraslibres.com/index.php?art=11651
Reseña muy favorable al libro.
http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/6751/El_libro_de_las_ilusiones
Reseña muy favorable al libro.
http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/6751/El_libro_de_las_ilusiones
"nos encontramos ante una novela genuinamente posmodernista"
Auster: el detective del alma
http://www.babab.com/no08/paul_auster.htm
"Sus personajes al perderse, se encuentran"
"La cuestión de quién es quién y si somos o no quienes creemos ser. La experiencia de mis personajes es un proceso de despojamiento, hasta llegar a una desnudez en donde tenemos que enfrentarnos con lo que somos. O con lo que no somos, que en definitiva viene a ser la misma cosa."


3 comentarios:
como se puede uno inscribir al club? gracias
Pues viniendo algún jueves al debate, sin más.
Uno de los protagonistas, Héctor Mann, de El libro de las ilusiones de Paul Auster, es probablemente un famoso cómico del cine mudo inventado sustentado en el análisis pormenorizado de las primeras películas mudas. La vida del actor y director de cine se entremezcla con la vida no menos apasionada del profesor de literatura que vive su propia historia. Y la narra de una forma puzzlesca con otras historias igualmente interesantes. Su escritura y lo que en ella se ve es ligera y rápida situando al lector en trozos que se enlazan como un puzzle visual. No importa si es ficción o no, simplemente es creíble y posible.
Héctor Mann escribe también a la vez que hace películas. Solo una pagina, la primera de uno de los diarios de 1932 que el autor escribe aparece escrita con letra cursiva sustanciosa y determinante, para justificar en esta ocasión, el nombre del rancho de Nuevo México, donde vivían él y Frieda. “La Piedra Azul” así se llamaba y su fundamento entiendo, no es otra metáfora que no decirnos que no es todo lo que parece. Mientras paseaba al perro se percató de un resplandor azul en el suelo mojado, podría haber sido una joya, una esquela de zafiro o un pendiente desparejad. Curiosamente al acercarse se sorprendió de que era realmente un escupitajo humano asqueroso y repugnante camuflado por los reflejos de la luz nocturna. Su composición está hilachaza y no me pierde entre tanta información precisa. Conoce de cine, de celuloide, de herramientas, de lugares hasta de logopedia. Debajo de cada de las páginas percibo el trabajo pormenorizado y ardiente del autor. Noto la amplia y generosa formación e información de su contenido bien enlazada con las diferentes vidas. Paul Auster justifica las acciones, los nombres, los sentimientos, el pasado y el presente en momentos oportunos, sin linealidad aparente, adentrándose apasionadamente en las justificaciones de los comportamientos de los personajes con credibilidad, como si realmente hablaran ellos mismos y hubieran sido ellos lo que expresaran sus verdadero motivos.
Sus dedos están llenos de luz relámpago, con ritmo constante y fluido como el agua del río Pícaro después de unos días de intensa lluvia. La actividad mental no pasa a la garganta de la palabra sino al incansable tecleado del ordenador, o al menos así me lo imagino yo. Desmenuza con facilidad el cordel en sus pequeños cabos, desintegra el vaso de agua en gotitas transparentes justificando sus entrelazados.
Salgo volatizada de la lectura de este libro de Paul Auster. En este escritor, con cara y aire de persona coherente y tímida, de mirada fresca y transparente, alienta también a ser conocido a través de sus novelas. Nació en el 1947. Y el próximo a leer será “el hombre invisible”. Josefina Núñez Montoya
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