08 octubre, 2010

El corazón de la tierra


Para hacerse una idea visual de cómo es este lugar mitificado por el novelista

http://www.forospiedrasobrepiedra.com/smf/index.php?topic=6410.0

http://www.foro-minerales.com/forum/viewtopic.php?p=43416



Ayuda de wikipedia

http://es.wikipedia.org/wiki/Maximiliano_Tornet

http://es.wikipedia.org/wiki/Rio_Tinto_Company



La verdadera historia del año de los tiros

El desenlace. Los culpables.

Las consecuencias

Algunas cuestiones pendientes


"Hemos dejado para el final la cuestión más controvertida: cuál fue el número de víctimas y dónde fueron enterrados los muertos no reconocidos.
Desgraciadamente no hay registros, entre ellos debía haber muchos que no eran naturales de la comarca y habrían llegado de otras partes de España. El pueblo siempre habló de más de 200 muertos, pero esta cifra hay que acogerla con reservas porque puede ser exagerada. En el extremo opuesto, la Compañía y el gobierno reconocieron 13 muertos y 43 heridos; pero es lógico que estuvieran interesados en minimizar los efectos de la represión. ¿Cuántas fueron entonces las víctimas de aquella represión? Para ello hay que recurrir a otras fuentes. Por ejemplo Romero Robledo, el diputado de la oposición, hablaba en sus intervenciones de casas en el alto de la mesa que se cerraron porque toda la familia asistió a la manifestación y no se volvieron a abrir, da nombres y apellidos de víctimas que nunca fueron reconocidas; por otro lado Juan Antonio López, el miembro de la comisión que discutió con el gobernador, afirma en su declaración que al atravesar la plaza después de la masacre observó que había un gran número de muertos, entre ellos dos mujeres y un niño de alrededor de 10 años que tampoco figuran en la lista oficial. Contrastando todos los datos y testimonios creemos que la cifra de muertos subió del medio centenar, quizá unos sesenta o setenta, entre los que cayeron ese día en la plaza y los que fallecieron los días siguientes en sus casas. ¿Dónde están entonces todos esos muertos? ¿Qué se hizo con ellos? Según algunos fueron recogidos en carretas por la noche y enterrados en fosas comunes en el cementerio y entre las escombreras de las minas. En el pueblo de Riotinto la tradición oral señalaba unas zonas determinadas, cerca de la actual Bella Vista y en Zarandas; hay quien aseguró que algunos fueron sacados de Riotinto en furgones de tren con destino desconocido. Nunca se hizo una búsqueda seria para encontrarlos. Según David Avery, de vez en cuando, al remover algunos terrenos, aparecían restos sin que nadie diera una explicación satisfactoria. La verdad quedó enterrada con ellos."


Los sucesos de Riotinto de 1888 según los directores de la Rio Tinto Company Limited

http://www.raco.cat/index.php/HistoriaIndustrial/article/viewFile/63308/84946


"...el Gobernador llegó de Huelva con las tropas instando a la comisión a retirarse e informándoles de que no podia ser tomada ninguna resolución y que él estaba dispuesto a imponer la ley y el orden. La comisión, sin embargo, no se retiró como el Gobernador había solicitado y él entonces intentó dispersar a la multitud, dirigiéndose al pueblo desde el balcón, que rechazó escuchar sus advertencias y cada partido o grupo gritaba porque consideraba que el momento era una oportunidad para hacer que aceptaran sus solicitudes. Algunos pedían la supresión de los humos; otros, menos trabajo y más paga; unos terceros, el cese de la contribución médica y otra gran cantidad de disparates demasiado numerosos para ser mencionados.
Viendo que la multitud no se dispersaba y que se estaban profiriendo insultos como respuesta a la orden del Gobemador, el Teniente Coronel de las tropas probó también dirigirse a la multitud y dijo que ellos tenían fuerza suficiente para imponer el orden si era necesario. Cuando la palabra ¡fuerza! fue usada pareció ser retomada por alguien en el balcón de enfrente, y contestó en un tono alto: "si ustedes tienen fuerza, nosotros también tenemos armas. ¡fuego!". Los soldados oyeron esa expresión y no supieron de donde venía, avanzaron al centro de la plaza y dispararon. Lo que sigue son los nombres de los muertos y los heridos:"





¿Es más cómodo hacer crítica del pasado o sobre lo que ocurre en lugares lejanos?

http://www.europasur.es/article/comarca/809286/la/termica/barrena/deja/emitir/toneladas/dioxido/azufre/ano.html

1 comentario:

Anónimo dijo...

Juan Cobos Wilkins, “El corazón de la tierra” Ed. Plaza y Janés 2001. Barcelona
BIENAVENTURADOS. Josefina Núñez Montoya. Octubre 2010

Me está ocurriendo últimamente: tiendo a releer. Pero es que el final de este libro empuja al inicio, formándose un círculo reiterativo, siquiera sin fin, rotatorio y casi enfermizo si no se rompe la redundancia de la repetición, que me ilumina un pasillo hacia una profunda comprensión del contenido y el disfrute más relajado de la belleza de sus descripciones. El libro empieza por el final y termina por el principio, reitero para que se me entienda algo más.

La novela me acerca a muchos campos, pero especialmente percibo al escritor, que con la fuerza que da el deseo de la construcción de su historia genealógica, se involucra en la novela con su apellido, dejando constancia de su afecto en el hilo familiar ¿Quién está ajeno a la curiosidad del pasado, del padre del abuelo o del lugar de procedencia del tatarabuelo? Sin embargo, roza mi sensibilidad tangencialmente. Son las descripciones de la mina de Riotinto, la evolución del sistema socioeconómico de la población y la narrativa de los hechos acaecidos en ella en el 1888 como explosión de acciones de dos principios encontrados, el de la igualdad y el de la desigualdad, los que zarandean el interés y me conmueven.

Los hechos históricos, documentados, están de fondo en la narrativa, inseparables de Blanca y de las historias que contaba el abuelo de Catherine. He esperado la respuesta de un pueblo oprimido después de la lectura de muchas páginas y lo encontré realista, casi visual y auditivo. Me metí en la manifestación y corrí desorbitada con Blanca. ¿Quién arremete realmente contra la injusticia sino son los afectados y la gente solidaria? El texto hizo que me involucrara virtualmente en el submundo de la protesta con ellos, en la lucha por el bien común, como lo hiciera en Cádiz hace unas décadas, apoyando la huelga de astilleros o reventando un cordón policial para pasar por el del puente de Carranza para protestar, para exigir que no se pagara por pasar por él.

Hace más de un siglo, dos Submundos, el inglés y el de los trabajadores españoles se enfrentaron en Huelva, en la cuenca del Riotinto, por el abuso del hombre contra el hombre en la explotación medioambiental y humana del lugar, tratándose en definitiva de valores encontrados, de hilos tensados de distinto color. Un periodista lo rescató del olvido. Bellavista, un barrio inglés aislado, enlazado con el submundo capitalista de Londres, en el que la explotación y el abuso de la vida humana, es transferible a otros contextos actuales donde se hace lo mismo. La Compañía inglesa es un ejemplo de dominación que se repite actualmente desde allí, desde aquí y desde Pekín. Envuelto en papel fantasmagórico. “¿Qué es la compañía (se escribe en mayúscula)? ¿eh, qué es la jodida compañía? ¿tiene, como ellos, brazos, piernas, boca…? ¿estornuda, llora, ríe como nosotros?, ¿abraza, besa, tiembla como tú y como yo?...” (Pág. 183) Entonces yo me pregunto: ¿qué es el dinero? ¿qué es la clase política? ¿Y la burocracia?, ¿acaso tiene brazos, o piernas, llora o estornuda?, ¿da tiempo y salud emocional? ¿te hace reír y sentirte satisfecho? ¿te hace ilusionarte, amar, compartir, ser solidario, correr por el campo o contemplar, sin más, las estrellas dentro de un saco de dormir?

No me llama la atención la trama, ni los protagonistas, pero sí lo que dicen del paisaje porque me han llevado a las ardientes minas del sol muerto y he visto en mi imaginación las ascuas de la chimenea que dejaban su vida dando calor, la tierra de cicatriz roja, la de colores metálicos vetados en el corazón de la tierra.